Clemente Althaus
1835–1881
Best-known poems
-
A Ligurino
Garzón de tan linda faz,
que, vestido de mujer,
nadie pudiera creer …
All poems (203)
A 109
- A ***Tu beldad seductora me convida
- A ***Tu beldad seductora me convida
- A ***Si de cristal transparente
- A AméricaEn ti se exceden las divinas manos,
- A ClorindaSiempre que miro, Clorinda,
- A ColónDescubridor de un mundo y adivino,
- A ConsueloRazón, consuelo, has tenido
- A DinaCual voluble mariposa,
- A DiosTal vez a celebrarte
- A don José Gálvez¿Y de la tumba en el sagrado seno
- A eco«Infeliz enamorado,
- A ElenaLabios tienes cual púrpura rojos,
- A EspañaNo a tu soberbia y tu codicia sumas
- A FabioSÁTIRA
- A FaetónAtrevimiento tan nuevo
- A Fray Luis de LeónCuando mundano anhelo
- A Fray Luis de LeónCuando mundano anhelo
- A José AyarzaCrezca sin tasa el doloroso llanto
- A Juana Y***Ya doce años trascurrieron,
- A la amistadAunque de corte innúmera seguido,
- A la bandera peruanaI : Con motivo del tratado de enero, una de cuya cláusulas era el saludo simultáneo de l…
- A la familia de NoéPadres segundos del linaje humano,
- A la felicidadYo vi que no eran tu mansión mis lares,
- A la flor del chirimoyo¡Oh flor del trópico ardiente,
- A la gran república Norte-AmericanaDe libertad al mundo eras maestra
- A la guerraNo ya, no ya, cual las aciagas veces
- A la Lengua Castellana¡Y tu pureza sufres que corrompa
- A la lunaDuerme el anchuroso suelo;
- A la lunaDuerme el anchuroso suelo;
- A la memoriaYa acaba el tercer año su carrera,
- A la mitad de mi alma¿Cundo será que los cielos
- A la músicaNoble arte a quien la palma
- A la Rosa y Taramona¡Salve, oh La Rosa! ¡salve oh Taramona!
- A la saludVirgen celeste, ¿cuándo
- A la señorita D.ª Enriqueta EléspuruBien parece que, al crearte,
- A la señorita Justa García RobledoTu dulce voz, oh Justa, me convida
- A la Sra. D.ª Carolina G. de BambarenDesde que el gran Rafael
- A la srta. D.ª Juana Y***Adiós, dulce amiga mía,
- A la tarde¡Yo te saludo, dulce encantadora
- A la TierraAmor y Guerra
- A la virgenI
- A las orillas del marA***
- A Lázaro¡Cuánta envidia mereces,
- A LigurinoGarzón de tan linda faz,
- A Lima¡Cuánto tus días serenos,
- A LondresEn vano, altiva Londres, a porfía
- A los marinos¡Oh de tanta maldad ejecutores!
- A los peruanosMirad, peruanos, vuestra hermosa tierra
- A Luzbel¡Cuánto de lo que fuiste eres diverso!
- A MagdalenaNo, porque la noche fría
- A Martín de PorresEn vano, gran Martín, la Noche fría
- A media noche en chorrillosEn hondo sueño reposa
- A mi almaAlma que en cadenas graves
- A mi hermana Grimanesa 1Con motivo de la muerte de su hija Eufemia, niña de tres años
- A mi hermana Grimanesa 2¡Ah! nunca vienen las desdichas solas:
- A mi madreCuando empieza el mundo
- A mi padreSi justo elogio sincero
- A mi patriaDe adverso signo mi existencia es hija:
- A mi sobrina Manuelita C.Cuando en los días primeros
- A ParísNada presta tu ruido a mi contento,
- A Prometeo¿Por qué padeces tan enormes penas?
- A RossiniAún me parece que en el Cielo santo
- A Santa RosaOh del Señor inmaculada esposa,
- A un amigoComo en la soledad de su conciencia
- A un fotógrafoDa grima ver tanto europeo ingrato
- A un jovenTú, cuyo pecho sin cesar se afana
- A un niñoEn el puro azul de cielo
- A un peruanoHonra mis lares, cariñoso amigo,
- A un plátanoA la muerte mirándote vecino,
- A un poetaSufre, oh vate, con pecho adamantino,
- A un reloj¡Oh dulce y triste presente!
- A un ruiseñorCon gemido tan doliente
- A un tiranoTú que marcas con sangre tu camino,
- A un viajeroTu existir agitado y vagabundo
- A una amigaBajan sobre mis dolores
- A una cabellera¿Qué castaña madeja, negra, o de oro,
- A una ciega¡Cómo hasta el alma me llega
- A una espadaUn tiempo, oh insigne espada,
- A una señoraMudanza tú no conoces,
- A una señorita bellísimaHermosísima reina del sarao,
- Adela a CarlosApenas el billete
- Adioses¡Qué dulces pasan los días
- Al águila del norte¡Oh tú que al ave celestial excedes
- Al ángel de mi guardaTú que por mi amor trocaste
- Al arco irisA ti mi canto ahora,
- Al congreso y a los marinos¿Y será acaso que la patria nuestra
- Al coronel D. Mariano Ignacio Prado¿Y a los mismos que ayer de grave yugo
- Al doctor don Celso B***Si abarca fácil tu preclara mente
- Al domingoTú el día más dichoso de los siete
- Al hombreOctavas dedicadas a mi distinguido amigo monseñor Pedro García y Sanz
- Al marDescubra ufana la pomposa tierra
- Al mismoTú que de océano y tierra
- Al PerúNo tanto el rico abono te insolente
- Al picaflorDeslumbrando nuestra vista,
- Al pie del monumento de BolívarEra la hora solemne del ocaso:
- Al RímacI
- Al sábadoQuesto è de sette el più gradito giorno
- Al señor don Ignacio GómezDe mi suerte las iras
- Al señor don Manuel AmunáteguiYa cerraste los ojos que fueron
- Al sol(Del diario de un viajero americano)
- Al sol en el poniente¡Mueres, excelso irradiador del día!
- Al sueño¿Por qué, citando con voz mas dolorosa
- Al vaporDuerma ya el viento en el marino llano;
- AnheloCual de su sombra con locura rara
- AniversarioSigue un día a otro día,
- Ansia del cieloTal vez el cielo, que por noble patria
- Antojos¡Cuántas cosas hay secretas
- Aurora en el bañoYa llegó la feliz hora
- Ayuda a ChileNo ausencia de entusiasta simpatía
C 9
- Canción de CoralayTendió la noche su manto
- Canto guerrero¿Y es verdad? ¿Y es verdad? ¿No nos engaña
- Cantos del cautiverioNos sentamos orillas de los ríos
- Carmen y RafaelCarmen a Rafael
- Castigo«¿No oyes? la aguda cántiga temprana
- Con motivoSi pisoteada fue nuestra bandera
- Con motivo de la vuelta anunciada de la escuadra española«Mar de libres, Pacífico océano
- ConsueloEnmudece, fatal Filosofía,
- Cuando venía la «Numancia»Flotante monte de macizo acero,
D 7
- Delante del cuadro de Rafael Sancio¡Al fin te miro, oh del divino Sancio
- Demócrito y HeráclitoA Amalia
- Descripción de un palacioDel encantado celestial palacio
- Despedida de un indioAdiós, madre, adiós, esposa,
- Diario de un viajero americanoCaelum non animum mutant qui trans mare currunt.
- DisparatesAlaban del universo
- DolorSólo la voz de mis gemidos suena
E 20
- El año y la vida humanaEl cano Invierno con rigor impera
- El árbol y el pájaro viajeroUn árbol que vegetaba
- El desahuciado¡Ay! que ya el alma conoce,
- El desgraciado«Solo me miro en la tierra;
- El día de DifuntosNo la profunda paz apetecida
- El dos de mayoI
- El eco y la sombraDios con el hombre a quien ama
- El FénixA un poeta
- El Garibaldi y la cartaRosana, tierna hermosura,
- El habladorI
- El paso del mar RojoAlza el caudillo de Israel la mano,
- El picaflor y la florecillaDe un pintado picaflor,
- En CádizCuando el sol, al ocaso ya vecino,
- En la agonía de J. M. H.Todo te cubre de la muerte el hielo:
- En la muerte¡Grandeza de los hombres ilusoria!
- En la profesión¿Y de padres y hermanos te alejas,
- En la profesión de Isabel«¡Y te vas, hija del alma!
- En NápolesEntre cien luces y ciento,
- EpigramasCiertos matrimonios de hoy
- ÉxtasisSobre el vasto universo adormecido
I 4
J 1
L 15
- La campiña de HuachoAura de estas campiñas fresca y pura,
- La cautiva«En vano a mis plantas veo
- La desgraciaCon esa sombra que jamás evito,
- La estatua de NiobeDe un dios el rigor tremendo
- La mujerPródiga con el león, Naturaleza
- La mujer con quien yo me casaríaPues no hay pariente ni amigo
- La oraciónYa de suena de la santa Ave María
- La perla sin compañeraA su esposo
- La poesía y el poetaA mi querido amigo Federico Parra
- La tarde a orillas del marA ***
- Lamento de David¡Oh montes de Gelboe, nunca caiga
- Las aves de la tarde¿A dónde partís tan lejos,
- Las cautivas de IsraelI
- LirasLa dulce final hora
- Lo bueno de este mundoNo es justo que viva el alma
M 1
N 2
O 1
P 2
Q 1
R 10
- Recorriendo las campiñas de BadenVolar parece nuestro leve coche,
- Recuerdo¡Cuantas veces, oh madre, fatigado
- Recuerdo del día de la comunión¡Oh cuanto triste venturoso día,
- RecuerdosMe acuerdo siempre: era una tarde triste
- Reto al destinoNo más supliques, corazón, ni llores:
- Retrato de Elena¿Dónde, Elena, en qué parte
- Retrato que parece caricaturaUn hombre conozco yo
- Risa y lágrimasComo, al rayar primaveral aurora
- RosauraLuce del alba el resplandor primero,
- Rossini y MozartEntre Rossini y Mozart
S 8
- Safo a Faón¡En amor convirtieras el desvío,
- Santa TeresaCon voladora pluma que no cesa,
- SátirasI - A SEMPRONIO
- Sentencias del inca PachacutecSobre el que envidia al bueno
- Soledad¡Cuán vasto, cuán callado, cuán desierto
- Sueño de un malvadoDurmiose; y al profundo abismo luego
- Super flumina babylonisJunto a tus ríos, Babilonia altiva,
- Super flumina babylonisJunto a tus ríos, Babilonia altiva,
T 1
U 3
V 8
- Vanitas vanitatumEn un tiempo envidié la suerte ajena,
- Vanitas vanitatumEn un tiempo envidié la suerte ajena,
- Versos escritos¡Oh entusiasmo sagrado!
- Versos leídos en el teatroDesde el día que vio la audacia ibera,
- Versos que se suponen dichosNo os asombréis tanto, no,
- Viajando por la costaÁridos cerros que ni el musgo viste,
- VisiónI
- Visita al cementerio¡Oh ciudad silenciosa de los muertos!