• Iba a Jerusalén acompañada

    de su esposo una joven remilgada

    de carácter tan serio

    que, aparentando un sano beaterio,

    siempre que su marido la embestía

    inmóvil en la acción se mantenía;

    y él, creyendo que en ella

    duraba la vergüenza de doncella,

    su virtud respetando, trabajaba

    por entero la vez que la atacaba.

    Su...

  • ¡Gran Dios, cómo atormenta
    Con crueldad sin igual, el hombre al hombre!
    Ya con furia violenta
    Se arrastran al cadalso y a la hoguera;
    Ya con malicia refinada y lenta,
    Impiden la víctima que muera,
    Y, pues no quiere a discreción rendirse,
    Buscan cómo obligarla a maldecirse.

    ¿Y quién es el verdugo,
    Quién el juez sin piedad? ¿Un sacerdote...

  • En la Puerta del Sol, según costumbre,

    haciendo el corro andaba

    por la noche una moza

    que, aunque ya poca lumbre

    este oficio la daba,

    siempre la que lo ejerce en él se goza.

    Al dar una virada,

    se halló de cierto quidam abordada,

    que, pidiendo matute,

    acompañarla quiso complaciente;

    y ella, sin que en la paga le dispute,...

  • Erase en una aldea

    un médico ramplón, y a más casado

    con una mujer joven y no fea,

    la que había estudiado

    entre los aforismos de su esposo

    uno u otro remedio prodigioso

    que, si él ausente estaba,

    a los enfermos pobres recetaba.

    Su caridad ejercitando un día

    la señora Quiteria, este es su nombre,

    vio que a su puerta había...

  • ¿Ves, hermosa, la fuente que bullendo
    el céfiro menea blandamente?
    Amor la agita: mira su corriente
    hacia el amado arroyo huir riendo.

    Mira volar la abeja susurrante
    en torno de las violas olorosas,
    y su néctar le ofrecen amorosas,
    zagala; que es la flor también amante.

    ¿No escuchas gorgear los ruiseñores,
    de aguda...

  • De cierto procurador

    se encontraba el escribiente

    trasladando el borrador

    de un pedimento algo urgente,

    por orden de su señor.

    Iba con mucha atención,

    pero tiene el ama al lado,

    y estaba en esta ocasión

    tan templada que al citado

    lo llenó de confusión.

    Ya le daba con el codo,

    ya soltaba una risita,...

  • Una noche ardorosa,

    después de haber cenado alguna cosa,

    la joven Isabela

    en su lecho acostada

    del todo despojada

    trataba de entregarse al dulce sueño.

    Mas una infame pulga la desvela

    picando con empeño

    ya el reducido pie, ya la rodilla,

    ya la rolliza y blanca pantorrilla.

    La joven, impaciente,

    echa inmediatamente...

  • De histérico una monja padecía

    y ningún mes contaba

    las calendas purpúreas que aguardaba.

    Al convento asistía

    un médico arriscado

    que por su ciencia conoció el estado

    de la joven paciente

    y cuál era el remedio conveniente;

    y con oculta treta,

    en papel reservado

    entrególe a la sor como receta

    cuyo expedito y breve...

  • Un confesor gilito

    en opinión de santidad estaba,

    por lo que despachaba

    de penitentes número infinito.

    Además, este padre reverendo

    llevaba en un remiendo

    de su negra pretina

    cosida una reliquia peregrina

    con muchas indulgencias

    que evitaban penosas penitencias

    siempre que con dos dedos la tocaba

    al tiempo de absolver...