Un día
Andas por esos mundos como yo; no me digas
Que no existes, existes, nos hemos de encontrar;
No nos conoceremos, disfrazados y torpes,
Por los anchos caminos echaremos a andar.
No nos conoceremos, distantes uno de otro
Sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.
¿Dónde estará la boca, la boca que suspira?
Diremos, el camino volviendo a desandar.
Quizá nos encontremos frente a frente algún día,
Quizá nuestros disfraces nos logremos quitar.
Y ahora me pregunto... Cuando ocurra, si ocurre,
¿Sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?
Sobre este poema
En «Un día» Alfonsina Storni (1892–1938) se dirige a un amado que todavía no conoce, pero que está segura de que existe: «Andas por esos mundos como yo».
El poema imagina el encuentro con ironía y duda. Quizás los dos pasen uno junto al otro, «disfrazados y torpes», sin reconocerse. La imagen de los disfraces que tal vez logren quitarse habla de las máscaras sociales que impiden el amor verdadero. La pregunta final da la vuelta a la espera: si el encuentro llega, ¿sabrán todavía suspirar?