• Hoja seca, hoja perdida,
    De la rama desprendida,
    ¿Adonde vas?— No lo sé:
    Derribado el árbol fué
    Que me daba apoyo y vida.

    Héme, desde aquel momento,
    Lejos del nativo asiento,
    Por monte y valle rodando,
    Por valle y monte, ora en blando,
    Ora en raudo movimiento.

    Ni abatida ni quejosa,
    Cedo al viento, y voy con él,
    Adonde...

  • Se alza la espiga naciente
    Y hoz no la toca impaciente,
    Y el pámpano en la ladera
    La estación disfruta entera
     Que el cielo le concedió.
    También soy bella, estoy joven;
    No es tiempo de que me roben
    La vida; y aunque mis ojos
    Sólo ven ruinas y abrojos,
    ...

  • A pedir la limosna acostumbrada

    a una granja del pueblo separada,

    llegó un fornido lego franciscano,

    y encontró de carácter muy humano

    a una viuda y joven labradora

    que era de aquella granja la señora.

    Esta, luego que vio tan colorado

    al lego, tan robusto y bien tratado,

    sintió cierta pasión picante y viva

    que aumentó su virtud...

  • Un novicio tenía en su convento

    el entretenimiento,

    cuando a solas estaba,

    de tocarse el guión que le colgaba,

    porque, como del claustro no salía,

    gozar de otros placeres no podía.

    Sorprendiole en sus sucios ejercicios

    una vez el maestro de novicios,

    y el converso, turbado,

    queriendo se ocultase su pecado,

    imploró la piedad...

  • En la ciudad alegre y renombrada

    que riega, saltarín, Guadalmedina,

    empezó a padecer de mal de orina

    una recién casada

    de edad de veinte años,

    a quien vinieron semejantes daños

    de que su viejo esposo

    setentón lujurioso,

    por más esfuerzos que a su lado hacía

    y con sus refregones la impelía

    al conyugal recreo,

    jamás...

  • Señor don Juan, quedito, que me enfado.
    ¿Besar la cara? Es mucho atrevimiento.
    ¿Abrazos? ¡Ay Jesús!, no lo consiento.
    ¿Cosquillas? No las hay por ese lado.

    ¿Remangarme? ¡Ay, Juanito!, ¿y el pecado?
    ¡Qué malos sois los hombres!... Pasos siento.
    ¿No es nadie? Pues, bien, vaya en un momento;
    mas ¡cuidado!, no venga algún criado.

    ¡...

  • En un día muy festivo

    estaba una mercadera

    sentada en silla poltrona

    a la puerta de su tienda.

    Su postura era chocante

    porque tenía ambas piernas

    demasiado separadas,

    y así con razón se lleva

    la atención de los que pasan.

    Entre todos uno llega

    que le dice: -Señorita,

    cierre usté luego la puerta,

    que hoy no se...

  • La oración es voz del alma,
     Ya palabras lleve ó nó,
    De una llama que arde oculta
     Generosa vibración.

    Un suspiro que se exhala,
     Una lágrima de amor,
    La mirada que elevamos
    ...

  • Un cura y su criada en una aldea

    la noche de difuntos

    se calentaban juntos

    al fuego de una grande chimenea.

    La doncella era joven y graciosa

    tanto como inocente,

    y el cura un hombre ardiente,

    de barriga y gordura prodigiosa,

    porque siempre estos bienaventurados

    son de salud por el Señor colmados.

    Al ir al dormitorio,

    ...

  • Una soltera muy escrupulosa

    casarse rehusaba,

    y decía a su madre que pensaba

    que hacer la mala cosa

    aun después de casada era pecado.

    Un bigardón del caso fue informado,

    y, habiéndose en la casa introducido

    y hallándose querido,

    pidió a la niña luego en casamiento.

    Ella el consentimiento

    dio con la condición de que tres...