Plática
¡Eres un hermoso cielo de otoño, claro y rosado!
Pero la tristeza en mí sube como el mar,
Y deja, al refluir, sobre mi labio moroso
El recuerdo penetrante de su limo amargo.
—Tu mano se desliza en vano sobre mi pecho que se pasma;
Lo que ella busca, amiga, es un lugar saqueado
Por la garra y el diente feroz de la mujer.
No busques más mi corazón; las bestias lo han devorado.
Mi corazón es un palacio mancillado por el tumulto;
¡En él se embriagan, se matan, se arrancan los cabellos!
—¡Un perfume flota alrededor de tu garganta desnuda!...
¡Oh, Belleza, duro flagelo de las almas, tú lo quieres!
¡Con tus ojos de fuego, brillante como orgías!,
¡Calcinas estos jirones que han desdeñado las bestias!
Sobre este poema
«Plática» es una traducción al español de «Causerie», un soneto de Las flores del mal de Charles Baudelaire (1821–1867).
La amada es «un hermoso cielo de otoño, claro y rosado», pero el poeta le advierte que su corazón ya ha sido devorado por las bestias: es «un palacio mancillado por el tumulto». Aun así, el perfume de la mujer lo atrae, y el final convierte la Belleza en un «duro flagelo de las almas». El poema une deseo, desengaño y fascinación, como tantos poemas de Baudelaire.