La rosa de la aldeana

by Adelardo López de Ayala

Donosa aldeana de negro cabello, de rostro más bello que fresca mañana: detente; te llamo temblando de amor; desata ese ramo y dame una flor. Marchito y sin vida tu ramo, aldeana, acaso mañana ninguno lo pida; mas hoy que lo pinta la luz del amor, desata esa cinta y dame una flor. No llores, amada, no muestres despecho; que llevo en el pecho tu imagen grabada. ¡Dichosa mañana! ¡Dichoso mi amor! Me dio la aldeana la rosa mejor.

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