La amistad peligrosa

by Jacinto de Salas y Quiroga

¿Por qué, Corina, has engañado con tu candor mi tierno pecho? De ti yo estaba satisfecho... El encanto se ha disipado. ¡Con qué dulzura la esperanza me ha consolado en mi dolor! ¡Ah! Me engañó la semejanza de la amistad y del amor. Cuando a mirarte yo acertaba tú con placer te sonreías, y algunas veces conocías cuánto mi pecho te adoraba. Yo conseguí tu confianza, dulce premio del amador. ¡Ah! Me engañó la semejanza de la amistad y del amor. Más de una vez miré tu llanto, cuando de ti yo me apartaba, y en mis angustias encontraba amables lloros mi quebranto. ¡Ay infelice, qué mudanza me reservaba tu rigor! Sí, me engañó la semejanza de la amistad y del amor. Ya que, en pago de mi ternura, no quieres darme el corazón, ya que me quitas la ilusión, amarte más fuera locura. A Dios, amor... ¡ay esperanza, cual te burlas de mi dolor! Sí, me engañó la semejanza de la amistad y del amor.

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