Canto de esperanza

by Rubén Darío (1867–1916) Spanish


Un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste.
Un soplo milenario trae amagos de peste.
Se asesinan los hombres en el extremo Este.

¿Ha nacido el apocalíptico Anticristo?
Se han sabido presagios y prodigios se han visto
y parece inminente el retorno del Cristo.

La tierra está preñada de dolor tan profundo
que el soñador, imperial meditabundo,
sufre con las angustias del corazón del mundo.

Verdugos de ideales afligieron la tierra,
en un pozo de sombra la humanidad se encierra
con los rudos molosos del odio y de la guerra.

¡Oh, Señor Jesucristo!, ¿por qué tardas, qué esperas
para tender tu mano de luz sobre las fieras
y hacer brillar al sol tus divinas banderas?

Surge de pronto y vierte la esencia de la vida
sobre tanta alma loca, triste o empedernida
que, amante de tinieblas, tu dulce aurora olvida.

Ven, Señor, para hacer la gloria de ti mismo,
ven con temblor de estrellas y horror de cataclismo,
ven a traer amor y paz sobre el abismo.

Y tu caballo blanco, que miró el visionario,
pase. Y suene el divino clarín extraordinario.
Mi corazón será brasa de tu incensario.

Sobre este poema

«Canto de esperanza» pertenece a Cantos de vida y esperanza (1905), el libro en que Rubén Darío pasó del preciosismo de Prosas profanas a una poesía más grave y preocupada por el destino del mundo.

En tercetos monorrimos, el poema pinta una visión apocalíptica: cuervos que manchan el cielo, peste, guerra en «el extremo Este». Ante ese dolor, el poeta invoca el regreso de Cristo para traer «amor y paz sobre el abismo». La imagen del caballo blanco del visionario remite al Apocalipsis de San Juan.

More poems by Rubén Darío

All poems by Rubén Darío →