Yaraví I
Todo mi afecto puse en una ingrata;
Y ella inconstante me llegó á olvidar.
Si así, si así se trata
Un afecto sincero,
Amor, amor no quiero,
No quiero más amar.
Juramos ser yo suyo y ella mía:
Yo cumplí, y ella no se acordó más.
Mayor, mayor falsía
Jamas hallar espero,
Amor, amor no quiero,
No quiero más amar.
Mi gloria fué en un tiempo su firmeza;
Y hoy su inconstancia vil me hace penar.
Fuera, fuera bajeza
Que durara mi esmero,
Amor, amor no quiero,
No quiero más amar.
Sobre este poema
El Yaraví I, conocido por su primer verso «Todo mi afecto puse en una ingrata», es el más célebre de los yaravíes de Mariano Melgar (Arequipa, 1790–1815). El yaraví es una canción mestiza de despecho amoroso que nace del harawi andino, y Melgar la llevó a la poesía culta peruana.
Cada estrofa cuenta una etapa del desengaño —el afecto entregado, el juramento roto, la gloria perdida— y desemboca en el mismo estribillo: «Amor, amor no quiero, / No quiero más amar». La repetición («si así, si así», «mayor, mayor», «fuera, fuera») imita el ritmo cantado del género y da al lamento su tono de queja popular.