• Andaluces de Jaén,
    aceituneros altivos,
    decidme en el alma: ¿quién,
    quién levantó los olivos?

    No los levantó la nada,
    ni el dinero, ni el señor,
    sino la tierra callada,
    el trabajo y el sudor.

    Unidos al agua pura
    y a los planetas unidos,
    los tres dieron la hermosura
    de los troncos retorcidos.

    Levántate, olivo cano,...

  • Si hay hombres que contienen un alma sin fronteras,
    una esparcida frente de mundiales cabellos,
    cubierta de horizontes, barcos y cordilleras,
    con arena y con nieve, tú eres uno de aquellos.

    Las patrias te llamaron con todas sus banderas,
    que tu aliento llenara de movimientos bellos.
    Quisiste apaciguar la sed de las panteras,
    y flameaste henchido...

  • Traspasada por junio,
    por España y la sangre,
    se levanta mi lengua
    con clamor a llamarte.

    Campesino que mueres,
    campesino que yaces
    en la tierra que siente
    no tragar alemanes,
    no morder italianos:
    español que te abates
    con la nuca marcada
    por un yugo infamante,
    que traicionas al pueblo
    defensor de los panes:
    ...

  • He poblado tu vientre de amor y sementera,
    he prolongado el eco de sangre a que respondo
    y espero sobre el surco como el arado espera:
    he llegado hasta el fondo.

    Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,
    esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
    tus pechos locos crecen hacia mí dando saltos
    de cierva concebida.

    Ya me parece que eres un...

  • Ven a Guadalajara, dictador de cadenas,
    carcelaria mandíbula de canto:
    verás la retiradas miedosa de tu hienas,
    verás el apogeo del espanto.

    Rumorosa provincia de colmenas,
    la patria del panal estremecido,
    la dulce Alcarria, amarga como el llanto,
    amarga te ha sabido.

    Ven y verás, mortífero bandido,
    ruedas de tus cañones,
    banderas...

  • Europa se ha prendido, se ha incendiado:
    de Rusia a España va, de extremo a extremo,
    el incendio que lleva enarbolado,
    con un furor, un ímpetu supremo.

    Cabalgan sus hogueras,
    trota su lumbre arrolladoramente,
    arroja sus flotantes y cálidas banderas,
    sus victoriosas llamas sobre el triste occidente.

    Purifica, penetra en las ciudades,
    ...

  • Europa se ha prendido, se ha incendiado:
    de Rusia a España va, de extremo a extremo,
    el incendio que lleva enarbolado,
    con un furor, un ímpetu supremo.

    Cabalgan sus hogueras,
    trota su lumbre arrolladoramente,
    arroja sus flotantes y cálidas banderas,
    sus victoriosas llamas sobre el triste occidente.

    Purifica, penetra en las ciudades,
    ...

  • Carne de yugo, ha nacido
    más humillado que bello,
    con el cuello perseguido
    por el yugo para el cuello.

    Nace, como la herramienta,
    a los golpes destinado,
    de una tierra descontenta
    y un insatisfecho arado.

    Entre estiércol puro y vivo
    de vacas, trae a la vida
    un alma color de olivo
    vieja ya y encallecida.

    Empieza a vivir...

  • 1

    Un carnívoro cuchillo
    de ala dulce y homicida
    sostiene un vuelo y un brillo
    alrededor de mi vida.

    Ala de metal crispado,
    fulgentemente caído,
    picotea mi costado
    y hace en él un triste nido.

    Mi sien, florido balcón
    de mis edades tempranas,
    negra está, y mi corazón,
    y mi corazón con canas.

    Tal es la mala...

  • 10

    Tengo estos huesos hechos a las penas
    y a las cavilaciones estas sienes:
    pena que vas, cavilación que vienes
    como el mar de la playa a las arenas.

    Como el mar de la playa a las arenas,
    voy en este naufragio de vaivenes,
    por una noche oscura de sartenes
    redondas, pobres, tristes y morenas.

    Nadie me salvará de este naufragio...