•  Porque esta hora todos la vivimos contigo,
    y es propicia la noche y el ambiente es cordial,
    vaya el trovar, gustado en el rincón amigo,
    con un antiguo y vago sabor sentimental.

     Por los que todavía creen un poco en la Luna,
    por los que riman una canción de...

  •  Caballero de Friburgo, de un castillo de aventuras,
    cuyas águilas audaces remontaron el Ideal,
    soñadoras de los nidos de las líricas futuras,
    la pupila al sol abierta, coronando las alturas
    en el vuelo de armonías de una musa: la orquestal.

     Visionario de...

  •  Colombina ¿qué se hicieron
    tus risas de cascabel?
    ¡Ah! desde que se perdieron
    — lo saben quienes te oyeron —
    quedó inconcluso un rondel...

     Surge de las viejas salas
    y como antes, oportuna,
    vuelve a reinar, hoy que exhalas
    suspiros por...

  •  Si de estas cuerdas mías, de tonos más que rudos,
    le resultasen ásperos sus rendidos saludos,
    y quieres blandos ritmos de credos idealistas,
    aguarda delicados poetas modernistas
    que alabarán en oro tus posibles desdenes,
    coronando de antorchas tus olímpicas sienes,
    devotos de la blanca lis de tu...

  •  Si de estas cuerdas mías, de tonos más que rudos,
    le resultasen ásperos sus rendidos saludos,
    y quieres blandos ritmos de credos idealistas,
    aguarda delicados poetas modernistas
    que alabarán en oro tus posibles desdenes,
    coronando de antorchas tus olímpicas sienes,
    devotos de la blanca lis de tu...

  •  Al astrólogo Ensueño, sus novias: las estrellas,
    contáronle el secreto de unas cosas tan bellas
    que un ruiseñor lunático, que cantaba a las rosas,
    puso en sus sinfonías esas extrañas cosas.

     Era un noble pronóstico, que, enigmáticamente,
    irradiaba su Verbo...

  •  En la gran copa negra de la sombra que avanza
    quiero probar del vino propicio a la añoranza.

     Quiero beber del vino que bebiéramos juntos,
    y estos ratos, de aquéllos, serán nobles trasuntos.

     (No sé por qué...

  •  ¡Oh, señora: gentil dama de mis noches,
    ¡oh, señora, mi señora, yo le ruego
    que abandone esa romántica novela:
    orgullosa favorita de sus dedos.

     Que abandone sus historias de aventuras,
    donde hay citas, donde hay dueñas y escuderos
    callejuelas y...

  •  La góndola volvía. Frente a frente
    estábamos, en esa inolvidada
    vieja tarde de otoño, purpurada
    por la sangre del sol en el poniente.

     Y porque te mostrabas displicente
    a tu mismo abandono abandonada,
    se me antojó decir, sin decir nada,
    lo que...

  •  La mesa estaba alegre como nunca.
    Bebíamos el té: mamá reía
    recordando, entre otros,
    no sé qué antiguo chisme de familia,
    una de nuestras primas comentaba
    — recordando con gracia los. modales,
    de un testigo irritado — el incidente
    que presenció en la calle;
    los niños se empeñaban, chacoteando...