La clavellina muerta

by José Tomás de Cuellar

SURQUE esa clavellina el mar; y muerta
        Aún fiel testigo sea
De constancia y de amor. Ayer abierta
        Entre otras mil se alzaba,
Y emblema de mi fé simbolizaba
De mejor porvenir la dulce idea.
        ¡Oh cuanto es inestable
La humana suerte, y triste y transitoria,
Cuanta mudanza en la pequeña historia
De una vida tan corta y miserable!
Yo que, gozoso soñador, un mundo
Miro brotar de la primera hora
De nuestro inmenso amor, y que la aurora
        De eterna luz creía
El primer resplandor de aquel fecundo

Sol que alumbrara la ventura mía;
Hoy en emblema de tristeza y duelo
Miro trocar la flor de mis amores;
        En decepción mi anhelo,
Mi gozo en humo y en dolor mi cielo;
Y en esta orilla de la mar, desierta,
        Aún mi pobre esperanza
        Contempla en lontananza,
Cruzando el mar, la clavellina muerta.

More poems by José Tomás de Cuellar

All poems by José Tomás de Cuellar →