A don Fernando Velarde
¡No te amedrente el ponzoñoso dardo
de turba vil, que con rencor bastardo
te provoca y te insulta!; ¡firme lidia!...
¡Porque jamás vio el mundo, oh noble bardo,
fuego sin humo, gloria sin envidia!
¡No te amedrente el ponzoñoso dardo
de turba vil, que con rencor bastardo
te provoca y te insulta!; ¡firme lidia!...
¡Porque jamás vio el mundo, oh noble bardo,
fuego sin humo, gloria sin envidia!