Coplas a una beoda que tenía empeñado un brial en la taberna

by Jorge Manrique

I Hanme dicho que se atreve una dueña a decir mal, y he sabido cómo bebe continuo sobre un brial; y aun bebe de tal manera que, siendo de terciopelo, me dicen que a chico vuelo será de la tabernera. II Está como un serafín diciendo ya: -«¡Ojalá estuviese San Martín adonde mi casa está!» De Valdiglesias se entiende esta petición, y gana por ser de allí parroquiana pues que tal vino se vende. III Y reza de cada día, esta devota señora, esta santa letanía que pondremos aquí ahora, (en medio del suelo duro hincados los sus hinojos, llorando de los sus ojos de beber el vino puro:) IV -«¡Oh, beata Madrigal ora pro nobis a Dios!» «¡Oh, santa Villa Real, señora, ruega por nos!» «¡Santos Yepes, Santa Coca, rogad por nos al Señor, porque de vuestro dulzor no fallezca a la mi boca!» V «¡Santo Luque, yo te pido que ruegues a Dios por mí; y no pongas en olvido de me dar vino de ti!» «¡Oh, tú, Baeza beata, Úbeda, santa bendita, este deseo me quita del torontés que me mata!»

More poems by Jorge Manrique

All poems by Jorge Manrique →