• Para Alfonso Aguirre

    La pena… La melancolía…
    La tarde siniestra y sombría…
    La lluvia implacable y sin fin…
    La pena… La melancolía…
    La vida tan gris y tan ruin.
    ¡La vida, la vida, la vida!
    La negra miseria escondida
    royéndonos sin compasión
    y la pobre juventud perdida
    que ha perdido hasta su corazón.
    ¿Por qué tengo, Señor...