• Finjamos que soy feliz,
    triste pensamiento, un rato;
    quizá prodréis persuadirme,
    aunque yo sé lo contrario,

    que pues sólo en la aprehensión
    dicen que estriban los daños,
    si os imagináis dichoso
    no seréis tan desdichado.

    Sírvame el entendimiento
    alguna vez de descanso,
    y no siempre esté el ingenio
    con el provecho...