La esperanza

by Mercedes Valdés Mendoza

¡Ven, ninfa celestial de la esperanza, ven, dulce amiga, que tu amor imploro!, y enséñame en hermosa lontananza el bien que busco y anhelante adoro. Muéstrame un sol de gloria y bienandanza con tus reflejos de esmeralda y oro; lanza torrentes de tu luz querida en el triste horizonte de mi vida.