Cuando se es aún joven y se ha sufrido tanto
que lloran nuestras almas vejeces prematuras,
tienen los tristes ojos humedades de llanto
y hay en los corazones, fríos de sepulturas...
Cuando en los horizontes oscuros de la Vida
surge la interrogante sombra de la Quimera,
y se abre la sangrienta rosa de alguna herida
y se llora en silencio la muerta Primavera;
entonces ¡ay!, entonces, nuestra alma pecadora
solloza en la tristeza de los jardines rojos;
¡oh, Señor Jesucristo, que tenga en la última hora
una mano piadosa que me cierre los ojos!...
El Alma en los labios fue un poema escrito por Medardo Ángel Silva poco antes de suicidarse; fue un homenaje a su novia Rosa Amada Villegas.
El músico cuencano Francisco Paredes Herrera, que residía en Guayaquil, el 15 de Junio de 1919 se enteró de la muerte de su amigo Medardo Ángel Silva. Golpe…