• Surcando Anarda sus luces,
    La mano entonces parece
    En brillantes ondas de oro
    Pequeño bajel de nieve.

    Peine de marfil aplica,
    Mas dudará quien la viere,
    Si se peina los cabellos
    Con la mano, o con el peine.

    ¿Quién puede temer borrascas?
    En ondas de oro, ¿quién puede?
    Pues turbias se temen nunca,
    Lucidas se logran siempre....