• De tu peso vencido,
    verde honor del verano,
    yaces en este llano
    del tronco antiguo y noble desasido.
    Dando venganza estás de ti a los vientos,
    cuyas líquidas iras despreciabas,
    cuando de ellos con ellas murmurabas,
    imitando a mis quejas los acentos.
    Humilde agora entre las yerbas suenas,
    cosa que de tu altura
    nunca temer pudieron las...