Esta breve pizarra en hoyo poco
albo esqueleto encierra,
no de varón que armado de diamante
en mortífera guerra
apresuró el imperio de la muerte
del Tajo al Orinoco,
porque supo matar, nombre triunfante
del tiempo y del olvido.
Ni yace aquí, a basura reducido,
el encanto de amor, la rosa, el oro
que en lascivo cabello
almas...